Matt Kivel Estrena Video para “two braids”

Feed

El downbeat es un género que destaca por su insistencia en relajar los sentidos, al mismo tiempo que despliega ondas electrónicas para reanimarlos; al mezclar el género con el  toque folk de Matt Kivel, resultan piezas de gran densidad, como se refleja en su más reciente tema: “two braids”.

El artista basado en Los Ángeles estrenó su segundo sencillo y un videoclip magnético como preámbulo a su próximo álbum: “last night in america”. El lanzamiento se hizo a través del sello mexicano Pedro y El Lobo y Cascine.

 

El track se desarrolla con un estilo minimalista, sumergido en beats lentos y constantes. La atmósfera de la pista evoca un misterio apocalíptico; parafraseando lo que Matt confesó para Ibero 90.9: “two braids” trata sobre un posible fin del mundo, sin que esto realmente importe, porque en la visión de Kivel la idea es reconfortante.

El video estuvo a cargo de Josh Burgess y los visuales fueron un trabajo de Sachiyo Takahashi / Nekaa Lab. El cuarto álbum de Kivel como solista, last night in america, estará disponible a partir del 10 de mayo del 2019 a través de Pedro y El Lobo y Cascine.

Melodías tenues en el profundo sentimentalismo de Daniel Quién: “Sin Soltarte Dejarte Ir”

Noticias

La claridad de la música suave se ha disuelto para evolucionar y crecer a través del tiempo. Hoy es común encontrar vocales opacados con efectos de pedales, instrumentaciones espesas y edición digital que brinda nuevas posibilidades. Quienes aún apuestan por el sonido limpio y acústico se enfrentan a la difícil prueba de sonar con la nitidez y frescura suficiente para no ser un bohemio del montón.

Daniel Quién ha superado todas las pruebas sonoras que exige el folk y géneros parecidos. El oriundo de Sinaloa lanzó su primer larga duración en el 2018: “Sin Soltarte Dejarte Ir”. El álbum despliega sonidos finos en las cuerdas y en la voz, con una formidable muestra de armonía para erizar la piel.

El disco se formuló como un álbum conceptual para lidiar con la muerte de un amigo; en palabras de Daniel: “es una manera de convertir el dolor en arte, la melancolía en oro y de arpegear la pérdida”. Con la ambición profunda de que quien escuche el LP extrañe a su amigo tanto como él —aún sin conocerlo—, Daniel logra evocar una descomunal añoranza en los relatos de 10 canciones.

La impecable ejecución en los instrumentos junto con las letras llenas de sentimentalismo, hacen del álbum un viaje de recuerdos cristalinos donde todo es belleza.

El disco está disponible a través de Spotify. Aquí abajo les dejamos el link:

 

 

Moonatic comparte la primera sesión en vivo para “Hollow”

Noticias

Moonatic estrenó su primer álbum a principios del 2018, siendo “Another Sky ” una de las sorpresas más gratas de la música capitalina en los últimos meses. En un principio, se definía al disco como un solo track de larga duración; después de un tiempo la banda reveló los nombres de cada corte en el álbum. Con cada pieza Moonatic luce sus finos arreglos y composición majestuosa, logrando una limpieza instrumental enorme.

Aunque la banda ya tenía algunas sesiones en vivo, hasta ahora no se había hecho ninguna para “Hollow“. Por si existiera alguna duda sobre la ejecución instrumental de la agrupación, este nuevo video expone la fina cohesión musical de cada uno de los integrantes, funcionando como un reloj suizo.

RESEÑA: Moonatic | Another Sky

Reseñas

El milenio en el que vivimos ha sido escenario de mutaciones considerables en los sub-géneros del rock. Desde la década pasada comenzó a popularizarse un rock más orquestal; el folk y la psicodelia que conocíamos se vertieron en un balde para producir piezas suntuosas, que experimentan a detalle con las formas y texturas de cada género.

Este es el caso de Moonatic, quienes nos acercan a su primer álbum, Another Sky. Después de haber leído algunos comentarios sobre esta banda, me sentí casi obligado a corroborar lo que varios presentaban como una joya. La banda mexiquense es, al igual que varia/os de sus contemporánea/os, una propuesta que invita a ponerse los audífonos y escucharla acostada/o, con los ojos cerrados. El material mezcla instrumentos de viento, percusiones y cuerdas con una delicadeza infalible; además de incluir vocales graves y una experimentación sutil que le da gran profundidad al disco. Aunque éste fue lanzado como un sólo track, tiene algunos cortes que distinguen cada pieza.

En los primeros segundos del disco se perciben rasgos de post-rock, pero conforme avanza, revela la complejidad y progresión de otros géneros. El álbum no tarda en el primer corte, de aproximadamente 5 minutos y medio, para mostrar los finos arreglos y cambios melódicos que acompañarán al resto del disco. El mismo sentimiento que se produce al estar por primera vez ante un paisaje imponente, o al entrar en una edificación antigua, con techos altos y columnas estilizadas, se podría trasladar a la música de Moonatic. 

Moonatic

Las trompetas en este disco lo vuelven más cautivante, en conjunto con los teclados; logrando pasajes que erizan la piel. Esta cohesión tan bien definida, parece tener un mayor potencial escondido; no creo que Another Sky quede a deber en términos de composición, pero sí creo que con una mayor producción la banda terminaría por explotar la genialidad de sus canciones. En cada uno de los temas/cortes del álbum, hay cambios frecuentes que los hacen más fluidos e interesantes.

Después de algunos fragmentos de  gran seducción, el álbum se aviva con algunos riffs, como lo es alrededor del minuto 24; estas partes se cortan con elegancia,  cambiando a los ritmos y melodías más suaves. La pieza del minuto 40 nuevamente inicia con una instrumentación entrañable, hasta que se abre el paso para la entrada de las voces graves, y aquí es donde no todo es maravilloso. La voz en la mayoría de los temas guarda discreción, y el tono utilizado acompaña a la perfección a los instrumentos; aun así, nunca termina por ser igual de palpitante que el resto de la musicalización, especialmente en el último tema. A pesar de las partes llanas en la voz, la banda sabe cómo regalarnos pasajes intensos, y repartir la energía de su música con inteligencia.

Another Sky no es el tipo de álbum que aparece cada semana, cada mes, o incluso cada año en cualquier medio de música independiente en México. Es, en definitiva, un gran trabajo que podría estimular los sentidos de cualquier persona que se adentre en su música. Con tintes de artistas como Grizzly Bear, Father John Misty, Alt-J, e incluso algo de Frusciante; creo que Moonatic se eleva en un buen viaje con este nuevo disco.

 

Por Enrique Becerra

Astronaut Husband estrena “Changless”; nuevo tema de su próximo álbum

Noticias

Astronaut husband

 

El Proyecto solista de Alec Grefe sacó una nueva canción a principios de este mes. Changeless formará parte de su nuevo álbum con pretensiones de lanzarse en los próximos días.

El último material de Astronaut Hubsand apareció en el 2016, y después de escuchar Changeless solo podemos ansiar escuchar el disco completo. La música de Grefe normalmente se pasea entre el folk y pop-rock con una resonancia acústica que roba el aliento.

 

Elliott Smith y Cómo Los Artistas Crean Arte a Pesar de Las Malas Condiciones

Comentario/Opinión

     El 21 de octubre del 2003 Elliott Smith falleció trágicamente. A lo largo de su carrera, Smith obtuvo la empatía casi incomprensible de quienes lo escuchaban. Su capacidad para crear folk ecoico y suave era comparable con Nick Drake o Jeff Buckley. En cuanto a estilo, su música se diferenciaba por su técnica de fingerpicking y rasgueos sólidos acompañados de percusiones que, en su entrada, rompían con la suavidad de la guitarra. Todo esto sin mencionar la voz apacible que conmocionaba cada venue dónde Smith se presentaba. Al mismo tiempo, era un hombre introvertido y sensible, quien de no haber sido por su performance en los premios Óscar en 1997, probablemente no habría alcanzado la fama internacional.

elliott

Cuando From a Basement On The Hill apareció en el 2004, el álbum se convirtió en el mejor posicionado de su discografía en Estados Unidos. Este material póstumo atrajo cierta controversia sobre su muerte. Mientras algunos críticos interpretaban el álbum como una nota suicida, otros lo pintaban como la cúspide de su carrera artística. El status de genio incomprendido, como ha pasado con otros artistas, generó controversia sobre su lucha contra la depresión, comúnmente retratada como un vehículo para su creatividad.

Así como por momentos resulta difícil entender lo que Smith quería decir o a lo que aspiraba, queda claro también que la música era una vía para escapar de sus demonios. De cualquier forma, el asumir que las situaciones deplorables crean a los artistas no resuelve las consecuencias reales de sus problemas. La yuxtaposición de la creatividad con la salud mental, y el desacreditar el esfuerzo que algunos artistas ponen para darnos piezas majestuosas también se suman este cliché,  y terminan por ignorar un problema serio.

Varios artistas han pasado por las altas y bajas de la fama, lidiando con abuso de drogas, depresión y/o comportamientos tóxicos.  Si dejamos la fama de lado, podríamos citar algunos estudios que han intentado explicar estos acontecimientos; por ejemplo, Matthew A. Killingsworth condujo un amplio estudio sobre la felicidad. El estudio reveló que los humanos tienden a ser más felices cuando están concentrados en una sola cosa, contrario a las personas que deambulan constantemente. Tomando en cuenta que la creatividad es algo que, por lo general, se produce cuando deambulamos, podríamos asumir que los artistas tienen más probabilidades de deprimirse. A pesar de esto, por cualquiera que sea la razón de que exista esta relación creatividad-depresión, hay varios ejemplos demostrando que el arte mismo se crea después de la falta de motivación, después de las malas circunstancias, y específicamente: no se hace gracias a la mala condición de un artista.

En algún punto de su carrera, Smith fue el caso idóneo de un artista en muy malas condiciones, cosa que no solamente le impedía encausar sus problemas para ser creativo, sino que lo limitaba enormemente en su vida personal. Desde una edad muy temprana, Steven Paul dejó Duncanville, Texas, ciudad donde se crio y vivió momentos difíciles en su infancia. Portland significó un nuevo comienzo para él, y a partir de ese momento buscó expandir sus horizontes como músico. Así fue como llegó a Los Angeles, donde grabó el video para Coming Up Roses, y donde unos años más tarde firmaría con DreamWorks Records. Durante esa época explotó al máximo su habilidad como compositor, pero también incrementó sus adicciones, alejando a la mayoría de sus amigos. Esto representó una limitación enorme en su trabajo, dejando varias canciones incompletas. Cuando Figure 8 (2000) salió a la luz, la crítica fue buena, sin embrago, por el testimonio de personas cercanas a Smith, sabemos que en ese punto trabajar con él se había vuelto insufrible.

Lo que Smith experimentó durante ese tiempo no era nada nuevo, simplemente había empeorado. Cuando se mudó a L.A. ya había tenido un intento de suicidio, y su comportamiento seguía deteriorando sus relaciones tanto personales como profesionales. De ahí que un par de años antes de su muerte, las constantes disputas con Jon Brion provocaron que el material en el que habían estado trabajando quedara inconcluso.

 

elliot smith 2003

Smith esperando su presentación en el estadio de los Giants de New Jersey, 2003. Fotografía de Shaune McDowell.

A pesar de esto, aún existe la tendencia de romantizar, e incluso idolatrar estas características en las estrellas del rock. Más allá del fetiche, uno de los factores que aún alimenta este concepto es la confusión entre los artistas que salen de una mala racha y entran en un lapso productivo, y los artistas viviendo en condiciones adversas que intentan producir arte a como dé lugar. Si tomamos ahora como ejemplo el caso de David Bowie en Berlin, podríamos darnos una mejor idea de lo que hablo. En 1976, Bowie era un adicto a la cocaína, descuidado, y maltrecho. Estaba “Al borde del colapso físico y mental”, así lo describía Rory McLean, quien estuvo cerca de él durante ese tiempo. Bowie superó esta etapa por medio del arte y la literatura. Después de un tiempo entregó la aclamada “Trilogía de Berlin”. Esta trilogía fue, de cierto modo, producto de pésimas circunstancias, que en condiciones distintas pudieron haber terminado en una tragedia. Así pues, Smith no corrió con la misma suerte en sus “malas rachas”. Aun encausando su depresión, su estado emocional y mental se mostraba casi deshecho constantemente. Sumémosle a esto que Smith nunca estuvo perdido en el exceso de la fama, incluso él mencionó en una entrevista que no era “la persona correcta para ser realmente grande y famoso”.

En el momento de su muerte, Smith había estado sobrio durante un año, dejando las drogas, la carne roja, el alcohol, y el azúcar. De acuerdo a la versión de su novia, Jennifer Chiba, Smith se suicidó apuñalándose en el pecho. La autopsia mostró que no estaba bajo el efecto de ninguna sustancia, además de sus medicamentos prescritos: ansiolíticos y antidepresivos. Hasta el día de hoy la causa de muerte de Smith evoca un gran misterio para algunas personas, pero la tragedia que aún vive en los corazones de sus seguidores es un recordatorio de que Smith escondía un problema más grande que su alcoholismo y drogadicción; algo que resultó perjudicial para sus seres queridos, y consecuentemente para él.

Por algunos instantes Smith fue capaz de encausar su depresión para crear música, aún siendo —muy probablemente— la mayor de sus limitantes. Sin embargo, el talento que emanaba de él, encontraba un vehículo para la creatividad en todas partes. Varias de sus canciones sobre drogadicción las escribía inspirándose en las escenas más oscuras de Portland. Si opacáramos la intensa curiosidad que tenía, romantizando los problemas en su vida, no solamente se perpetuarían tragedias similares, sino que también nos perderíamos de la belleza en toda su obra artística. En su mejor versión Smith siempre fue el creador de piezas devastadoras, melancólicas, e incluso optimistas, que nos hacen pensar si en condiciones distintas, Elliott seguiría aquí para crear más música entrañable.

 

Por Enrique Becerra

 

Fuentes: