7 Bandas Mexicanas de Shoegaze para Seguir Durante el 2018

Comentario/Opinión

La noticia sobre el próximo lanzamiento de Mint Field nos dejó emocionados, y con una gran intriga, ante una oleada de shoegaze que sigue contagiándose rápidamente en latinoamerica. Entre toda la música que transita en la escena nacional, varias de estas propuestas se pierden y pasan a un segundo plano, por eso repasamos los proyectos que no han quitado el dedo del renglón. Estas bandas le entran de lleno a la reconstrucción del género, pasando arduas horas en el estudio y con un resultado exquisito.

En la lista podríamos haber incluido bandas como Lorelle Meets the Obsolete, Oceanss, o Has  a Shadow, todas con un sonido enorme digno de mencionarse, pero esta selección, más que ser una representación del género en México, es una forma de llevar el foco de atención hacia los/las artistas que se han ido consolidando; reafirmando su postura en el 2017 y prometiendo dar más durante el 2018. Algunas de estas bandas están en un proceso de maduración o formación de identidad; otras están por lanzar materiales nuevos; otras llevan ya una notable trayectoria pero creemos que merecen ser revaloradas, así que si las ven en el line-up del próximo show en su ciudad no duden en asistir.

PURE MORNING

Esta banda formada en Sinaloa estrenó su álbum debut en el 2015. The Broadcasting Department Of Philadelphia apareció con 10 temas que absorbían el sonido del shoegaze de toda una década, con una suavidad descomunal impregnada en la voz y distorsión de las guitarras. Durante el 2017 la banda entro en un proceso de composición y grabación con miras al lanzamiento de su próximo álbum. Aquí abajo pueden escuchar el sencillo titulado Surfing in The Sun de su próximo material.

SADFIELDS

Sadfields comienza en el 2015, el trío de la Ciudad de México se hizo fama de dar shows con alto poderío. Después de estrenar un par de sencillos, finalmente se decidieron por lanzar su álbum debut en el 2017. Homesick tiene una agilidad bastante placentera, con tracks que suben y bajan las revoluciones del álbum. En definitiva una de las bandas que mejor saben generar caos sin perder el glamour.

 

DUVVII

Tenemos registro de la existencia de esta banda desde el 2016. Su primer demo Casa Anónima apareció con una producción muy básica, desde entonces la premisa de la banda se ha ido re-estructurando. Luego de varias presentaciones el grupo encontró su lugar en la escena del bajío, de la que podrían dar un gran salto. Su más reciente grabación del sencillo “Eternos” es una probada del potencial que tienen: percusiones avivadas y una combinación de guitarras dulces y enérgicas a la vez.

SUNSET IMAGES

Toda la oscuridad del mundo se acumuló en el álbum más reciente de Sunset Images. Esta banda se creó en el 2013, y desde entonces ha tenido una intensa actividad tanto en México como en Estados Unidos. Su último material, Obscure Daze, tiene bajeos de gran musculatura que permean en el ruido impetuoso de la batería, demostrando que los años no han pasado en vano para el duo experimental de la Ciudad de México.

HEXAGRAMS

Hexagrams se forma hacia el 2013, teniendo presentaciones de gran explosividad en el bajío. En el 2015 lanzaron su primer álbum, Soft Drugs, el material fusiona la reverberación y saturación en las cuerdas de un solo golpe. El año pasado se presentaron en el Mexican Wave de Monterrey y lanzaron dos sencillos que formaran parte de su próximo material,  Amethyst es el más reciente.

MINT FIELD

Esta lista no se podría hacer sin incluir a Mint Field. La banda tijuanense tuvo un arranque extraordinario en el 2016, después de sacar su primer EP, la agrupación dirigida por Estrella Sánchez y Amor Amezcua participó en aquella edición del Coachella. Su primer ábum de estudio, Pasar de Las Luces, estará disponible en febrero. Su cautivante sonido retoma las bases de bandas como Cocteau Twins y Slowdive.

PVLSR

Pvlsr es una de las sorpresas más generosas del 2017. Los leoneses se apoderaron de la segunda mitad del año a través de 4 lanzamientos que conforman su primer EP. La banda maneja un balance perfecto con toques de dream-pop y post-punk. En el poco tiempo que llevan juntos han logrado un material sólido con percusiones palpitantes y guitarras envolventes.

 

Elliott Smith y Cómo Los Artistas Crean Arte a Pesar de Las Malas Condiciones

Comentario/Opinión

     El 21 de octubre del 2003 Elliott Smith falleció trágicamente. A lo largo de su carrera, Smith obtuvo la empatía casi incomprensible de quienes lo escuchaban. Su capacidad para crear folk ecoico y suave era comparable con Nick Drake o Jeff Buckley. En cuanto a estilo, su música se diferenciaba por su técnica de fingerpicking y rasgueos sólidos acompañados de percusiones que, en su entrada, rompían con la suavidad de la guitarra. Todo esto sin mencionar la voz apacible que conmocionaba cada venue dónde Smith se presentaba. Al mismo tiempo, era un hombre introvertido y sensible, quien de no haber sido por su performance en los premios Óscar en 1997, probablemente no habría alcanzado la fama internacional.

elliott

Cuando From a Basement On The Hill apareció en el 2004, el álbum se convirtió en el mejor posicionado de su discografía en Estados Unidos. Este material póstumo atrajo cierta controversia sobre su muerte. Mientras algunos críticos interpretaban el álbum como una nota suicida, otros lo pintaban como la cúspide de su carrera artística. El status de genio incomprendido, como ha pasado con otros artistas, generó controversia sobre su lucha contra la depresión, comúnmente retratada como un vehículo para su creatividad.

Así como por momentos resulta difícil entender lo que Smith quería decir o a lo que aspiraba, queda claro también que la música era una vía para escapar de sus demonios. De cualquier forma, el asumir que las situaciones deplorables crean a los artistas no resuelve las consecuencias reales de sus problemas. La yuxtaposición de la creatividad con la salud mental, y el desacreditar el esfuerzo que algunos artistas ponen para darnos piezas majestuosas también se suman este cliché,  y terminan por ignorar un problema serio.

Varios artistas han pasado por las altas y bajas de la fama, lidiando con abuso de drogas, depresión y/o comportamientos tóxicos.  Si dejamos la fama de lado, podríamos citar algunos estudios que han intentado explicar estos acontecimientos; por ejemplo, Matthew A. Killingsworth condujo un amplio estudio sobre la felicidad. El estudio reveló que los humanos tienden a ser más felices cuando están concentrados en una sola cosa, contrario a las personas que deambulan constantemente. Tomando en cuenta que la creatividad es algo que, por lo general, se produce cuando deambulamos, podríamos asumir que los artistas tienen más probabilidades de deprimirse. A pesar de esto, por cualquiera que sea la razón de que exista esta relación creatividad-depresión, hay varios ejemplos demostrando que el arte mismo se crea después de la falta de motivación, después de las malas circunstancias, y específicamente: no se hace gracias a la mala condición de un artista.

En algún punto de su carrera, Smith fue el caso idóneo de un artista en muy malas condiciones, cosa que no solamente le impedía encausar sus problemas para ser creativo, sino que lo limitaba enormemente en su vida personal. Desde una edad muy temprana, Steven Paul dejó Duncanville, Texas, ciudad donde se crio y vivió momentos difíciles en su infancia. Portland significó un nuevo comienzo para él, y a partir de ese momento buscó expandir sus horizontes como músico. Así fue como llegó a Los Angeles, donde grabó el video para Coming Up Roses, y donde unos años más tarde firmaría con DreamWorks Records. Durante esa época explotó al máximo su habilidad como compositor, pero también incrementó sus adicciones, alejando a la mayoría de sus amigos. Esto representó una limitación enorme en su trabajo, dejando varias canciones incompletas. Cuando Figure 8 (2000) salió a la luz, la crítica fue buena, sin embrago, por el testimonio de personas cercanas a Smith, sabemos que en ese punto trabajar con él se había vuelto insufrible.

Lo que Smith experimentó durante ese tiempo no era nada nuevo, simplemente había empeorado. Cuando se mudó a L.A. ya había tenido un intento de suicidio, y su comportamiento seguía deteriorando sus relaciones tanto personales como profesionales. De ahí que un par de años antes de su muerte, las constantes disputas con Jon Brion provocaron que el material en el que habían estado trabajando quedara inconcluso.

 

elliot smith 2003

Smith esperando su presentación en el estadio de los Giants de New Jersey, 2003. Fotografía de Shaune McDowell.

A pesar de esto, aún existe la tendencia de romantizar, e incluso idolatrar estas características en las estrellas del rock. Más allá del fetiche, uno de los factores que aún alimenta este concepto es la confusión entre los artistas que salen de una mala racha y entran en un lapso productivo, y los artistas viviendo en condiciones adversas que intentan producir arte a como dé lugar. Si tomamos ahora como ejemplo el caso de David Bowie en Berlin, podríamos darnos una mejor idea de lo que hablo. En 1976, Bowie era un adicto a la cocaína, descuidado, y maltrecho. Estaba “Al borde del colapso físico y mental”, así lo describía Rory McLean, quien estuvo cerca de él durante ese tiempo. Bowie superó esta etapa por medio del arte y la literatura. Después de un tiempo entregó la aclamada “Trilogía de Berlin”. Esta trilogía fue, de cierto modo, producto de pésimas circunstancias, que en condiciones distintas pudieron haber terminado en una tragedia. Así pues, Smith no corrió con la misma suerte en sus “malas rachas”. Aun encausando su depresión, su estado emocional y mental se mostraba casi deshecho constantemente. Sumémosle a esto que Smith nunca estuvo perdido en el exceso de la fama, incluso él mencionó en una entrevista que no era “la persona correcta para ser realmente grande y famoso”.

En el momento de su muerte, Smith había estado sobrio durante un año, dejando las drogas, la carne roja, el alcohol, y el azúcar. De acuerdo a la versión de su novia, Jennifer Chiba, Smith se suicidó apuñalándose en el pecho. La autopsia mostró que no estaba bajo el efecto de ninguna sustancia, además de sus medicamentos prescritos: ansiolíticos y antidepresivos. Hasta el día de hoy la causa de muerte de Smith sigue sin resolverse por completo, pero la tragedia que aún vive en los corazones de sus seguidores es un recordatorio de que Smith escondía un problema más grande que su alcoholismo y drogadicción; algo que resultó perjudicial para sus seres queridos, y consecuentemente para él.

Por algunos instantes Smith fue capaz de encausar su depresión para crear música, aun siendo la mayor de sus limitantes. Sin embargo, el talento que emanaba de él, encontraba un vehículo para la creatividad en todas partes. Varias de sus canciones sobre drogadicción las escribía inspirándose en las escenas más oscuras de Portland. Si opacáramos la intensa curiosidad que tenía, romantizando los problemas en su vida, no solamente se perpetuarían tragedias similares, sino que también nos perderíamos de la belleza en toda su obra artística. En su mejor versión Smith siempre fue el creador de piezas devastadoras, melancólicas, e incluso optimistas, que nos hacen pensar si en condiciones distintas, Elliott seguiría aquí para crear más música entrañable.

 

Por Enrique Becerra

 

Fuentes:

Chicha: La Historia De Un Desorden Tropical

Comentario/Opinión

El siglo veinte vio el nacimiento de géneros musicales pioneros, llegando a millones de personas a través de los medios masivos. Esto es particularmente cierto cuando hablamos de Estados Unidos y Europa. Por la misma época América-latina atravesaba por grandes cambios culturales, mismos que generaron un cambio acelerado en la música; la salsa se expandió en Norte-América a través de la migración, diferentes estilos de cumbia surgieron en Centro-América, y durante los años 70s, Perú desarrolló el sonido de la Chicha, o como se le ha llamado últimamente: chicha sicodélica.

Los Destellos

“En los primeros días de la Chicha una de las bandas más prominentes fue Los Destellos, formada por Enrique Delgado en 1966.”

No sería una sorpresa si en estos días alguien nombrara a la chicha como un predecesor escondido del rock sicodélico, como ha pasado anteriormente con el punk y la banda de “proto-punk” peruana Los Saicos. Sin embargo la chicha tiene muy poco que ver con el rock sicodélico y mucho que ver con los campesinos e indígenas amazónicos migrando a Lima. Cuando esto sucedió, la vida en la capital peruana estaba cambiando gracias a la industrialización, y el choque de culturas se reflejó rápidamente en este tipo de música. La inmersión de pedales como fuzz-tone y delay en las cumbias tropicales, fue una innovación distintiva y consecuencia de estos cambios.

La Chicha estaba a punto de desafiar las formas tradicionales de hacer música y obtuvo popularidad en todo el país. Las guitarras amazónicas, percusiones rítmicas, y letras significativas expandieron el género a otros países. En los primeros días de la Chicha una de las bandas más prominentes fue Los Destellos, formada por Enrique Delgado en 1966. Esta banda ofrecía una combinación de guajira, boogalo, guaracha y rock sicodélico. Los estilos contrastantes de los ritmos autóctonos con música moderna cautivaron a una gran audiencia de diferentes lugares. Esto es evidente en canciones como “Onsta la Yerbita” (1971), dónde una voz hipnótica crece lentamente, acompañada por una guitarra suave; percusiones tropicales complementan la atmósfera relajada, y conforme la canción avanza, el sonido estruendoso de un riff con fuzz crea el ambiente sicodélico el resto de la canción.

Esta fue una de las pocas canciones de chicha haciendo referencia a la marihuana, y probablemente una de las canciones más populares de Los Destellos entre las nuevas generaciones. A pesar de esto, la banda consolidó su éxito con otras canciones, como Elsa”, y años después lanzarían la canción “Marihuana no” intentando persuadir a la juventud peruana  para alejarla de las drogas.

Las referencias a las drogas fueron menos frecuentes en la Chicha como un género consolidado, y conforme el tiempo pasó, se volvió más un símbolo de orgullo para las comunidades rurales. A finales de los 70s la banda Chacalón y la nueva crema emergió como un nuevo icono de la cumbia andina. Su fama se disparó con la canción “Soy provinciano”, en un tiempo de gran discriminación contra los indígenas amazónicos y los inmigrantes en Lima. Después del éxito conseguido, Lorenzo Palacios Quispe, mejor conocido como “Chacalón”, formó Los Shapis continuando con la internacionalización de la chicha. Seguido de esto, varias bandas como Los Mirlos y Los Hijos del Sol siguieron el camino al éxito creando cumbia andina y chicha,  inspirándose en la jungla peruana. Las guitarras eléctricas fueron una constante a lo largo de las canciones alegres de estos artistas, el uso del pedal wah-wah fue mucho más intenso que en las cumbias colombianas y géneros similares.

A finales de los 80s otros países latinoamericanos como Argentina, Colombia, Ecuador y México habían escuchado hablar de la chicha, y sus influencias se hicieron extensas en la cultura hispana. Los años pasaron y la chicha permaneció en la oscuridad para el resto del mundo, pero esto ha ido cambiando. En el 2007 fue lanzada la compilación “The Roots of Chicha: Psychedelic Cumbias from Peru”. Este álbum contenía un vasto repertorio para las personas iniciando su viaje en los sonidos amazónicos, o simplemente re-visitando las raíces de las cumbias peruanas.  Como consecuencia, generaciones más jóvenes empezaron a interesarse en los orígenes de la cumbia, y con el apogeo del internet el acceso a esta música se ha vuelto más simple. Tal vez hayamos escuchado acerca del re-nacimiento del rock sicodélico a través de las bandas neo-psicodélicas, así que ¿por qué no pensar en que su contraparte hispana podría hacer lo mismo?, ambos nacieron en contextos diferentes, pero con similitudes interesantes y una inmensa variedad de sonidos. Hoy existen algunas bandas que interpretan éxitos de la chicha, así como bandas que componen música influenciada por la misma, por ejemplo, Chicha Libre, una banda de Brooklyn que ha lanzado dos álbumes y un EP, rescatando la esencia de la cumbia peruana y creando lo que podría ser fácilmente considerado como “neo-chicha”. Si es tu primera vez escuchando este tipo de música puedes empezar con las compilaciones en Youtube. Ten por seguro que van a ponerte a bailar.

 

Por Enrique Becerra

 

 

Fuentes: